SELLADOS POR EL ESPÍRITU: 28 JÓVENES Y ADULTOS RECIBEN LA CONFIRMACIÓN EN ACHAO
Hoy, la Iglesia Santa María de Loreto de Achao se vistió de fiesta y de recogimiento espiritual para vivir una jornada profundamente significativa en la vida de nuestra comunidad cristiana. En un ambiente de fe, oración y esperanza, 28 hermanos y hermanas —jóvenes y adultos— recibieron el sacramento de la Confirmación, dando un paso decisivo en su caminar cristiano y sellando su compromiso con Cristo y con su Iglesia. Esta solemne celebración fue presidida por Monseñor Juan María Agurto, quien con su presencia pastoral y su palabra cercana nos recordó que la Confirmación no es solo un rito, sino una efusión viva del Espíritu Santo, que fortalece el corazón, ilumina la conciencia y envía a los confirmados a ser testigos valientes del Evangelio en medio del mundo. Junto a él, acompañó esta Eucaristía nuestro párroco, el padre Carlos Cárdenas Velásquez, pastor atento y cercano, que ha guiado con dedicación y amor el proceso de formación y preparación de quienes hoy dijeron “sí” a Dios de manera consciente y libre.
La Confirmación es el sacramento que perfecciona la gracia bautismal, que nos arraiga más profundamente en nuestra identidad de hijos e hijas de Dios y nos une con mayor fuerza a la Iglesia. Hoy, al recibir la unción con el Santo Crisma y la imposición de manos, estos 28 confirmados fueron marcados con el sello indeleble del Espíritu, recibiendo sus dones: sabiduría, entendimiento, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y temor de Dios. Dones que no son solo para la vida personal, sino para ser puestos al servicio de la comunidad, de la familia, de la Iglesia y de la sociedad. Fue especialmente conmovedor ver reunidos en un mismo altar a jóvenes y adultos, reflejo de una Iglesia viva, diversa y peregrina, donde nunca es tarde para responder al llamado del Señor. Cada confirmación es una historia de fe, de perseverancia, de dudas superadas, de aprendizajes y de encuentros con Dios que transforma. Hoy, esas historias personales se unieron en una sola oración comunitaria, elevándose como ofrenda agradable al Padre.
Monseñor Juan María Agurto, en su mensaje, invitó a los confirmados a no apagar el fuego del Espíritu, a vivir una fe coherente, comprometida y valiente, especialmente en tiempos donde el testimonio cristiano es más necesario que nunca. Los animó a ser luz en medio de las sombras, sal en la tierra, constructores de paz y esperanza, recordándoles que el Espíritu Santo no abandona, sino que acompaña y sostiene en cada paso del camino. La Iglesia Santa María de Loreto, templo cargado de historia, fe y tradición, fue hoy testigo de una renovación espiritual profunda, donde el Espíritu Santo volvió a descender sobre su pueblo, tal como en Pentecostés. En sus muros centenarios resonaron las promesas renovadas, los cantos de alabanza y la oración agradecida de una comunidad que sigue creyendo, caminando y esperando en el Señor. Como comunidad parroquial, damos gracias a Dios por la vida de cada confirmado, por sus familias y padrinos, por los catequistas que con paciencia y entrega sembraron la Palabra, y por nuestros pastores que acompañan y guían con fidelidad.
Que este día no quede solo como un hermoso recuerdo, sino como el inicio de una vida cristiana más madura, comprometida y fecunda. Que María, Madre de la Iglesia y patrona de este santo templo, cubra con su manto a estos 28 confirmados, interceda por ellos y los conduzca siempre hacia su Hijo Jesús. Que el Espíritu Santo los impulse a vivir con alegría, fe y amor, siendo testigos del Evangelio en Achao y en cada lugar donde la vida los lleve. Ven, Espíritu Santo, y renueva el corazón de tu pueblo. Amén.








