MISA DE ACCION DE GRACIAS POR LA DEDICACION DE FISCALA Y PATRONA
En un ambiente de profunda emoción, gratitud y recogimiento, el día de ayer domingo a las 15:00 horas se llevó a cabo una significativa Misa de Reconocimiento en la iglesia del sector, organizada por el Comité de Iglesia de Villa Quinchao, instancia en la que la comunidad se reunió para rendir un merecido homenaje a dos mujeres que han dejado una huella imborrable a través de su servicio y compromiso cristiano. En esta especial ceremonia se reconoció la entrega de la Fiscala Lida del Carmen Mayorga Huichapae, quien durante 30 años dedicó su vida al servicio de la comunidad, cumpliendo con responsabilidad, fe y constancia cada una de las labores encomendadas. Tres décadas de trabajo pastoral, acompañamiento, organización y apoyo permanente a la iglesia y a las familias del sector dan cuenta de una vocación sincera y un amor profundo por su comunidad.
Su labor no solo fortaleció la vida religiosa de Villa Quinchao, sino que también contribuyó a mantener vivas las tradiciones y el espíritu de unidad que caracteriza a nuestra gente. Asimismo, se destacó la valiosa labor de la Patrona Griselda Pérez Pérez, quien durante 14 años entregó su tiempo, dedicación y compromiso al servicio de la iglesia y la comunidad. Su constante disposición, responsabilidad y cercanía con las familias fueron fundamentales en el desarrollo de las actividades religiosas y comunitarias, demostrando siempre una actitud generosa y colaboradora. Ambas servidoras, que hoy se acogen a un merecido retiro de sus funciones, fueron acompañadas por familiares, vecinos y miembros de la comunidad, quienes participaron con emoción en esta eucaristía de acción de gracias. Durante la misa se elevaron oraciones por su bienestar y por las bendiciones recibidas a lo largo de estos años de entrega, reconociendo que su trabajo fue realizado muchas veces de manera silenciosa, pero siempre con un profundo sentido de responsabilidad y amor cristiano.
El Comité de Iglesia de Villa Quinchao expresó públicamente su sincero agradecimiento por los años de servicio prestados, destacando que su compromiso es un ejemplo para las nuevas generaciones y un testimonio vivo de vocación comunitaria. La comunidad valoró especialmente el espíritu de sacrificio, la perseverancia y la fe que ambas demostraron a lo largo del tiempo, contribuyendo de manera significativa al fortalecimiento espiritual del sector. Sin duda, esta Misa de Reconocimiento quedará en la memoria de Villa Quinchao como un momento de gratitud y unidad, en el que se reconoció el trabajo de dos mujeres que dedicaron gran parte de su vida al servicio de los demás. Hoy la comunidad les desea descanso, bienestar y abundantes bendiciones en esta nueva etapa, confiando en que su legado continuará inspirando a quienes siguen construyendo, con fe y compromiso, el camino de nuestra iglesia.








