DESDE ISLA MEULÍN A SERVIR A CHILE: ARIEL RAQUIL RAQUIL SUMA 25 PARTICIPACIONES EN LA PARADA MILITAR
Con 26 años y 8 meses de servicio en el Ejército de Chile, el Suboficial Ariel Raquil Raquil lleva con orgullo sus raíces chilotas, representando a Isla Meulín a través de la música, la disciplina y su vocación de servicio.
Con 26 años y 8 meses de servicio en el Ejército de Chile y 25 participaciones en la tradicional Parada Militar, el Suboficial Ariel Raquil Raquil ha construido una historia marcada por el esfuerzo, la disciplina, la música y el profundo orgullo por sus raíces chilotas. Desde su querida Isla Meulín salió siendo un joven con sueños y aspiraciones, iniciando un camino que lo llevaría a representar a la institución y al país en importantes ceremonias nacionales. Desde las islas de Chiloé también nacen grandes historias. Historias de hombres y mujeres que deben dejar tempranamente sus hogares y familias para buscar nuevas oportunidades, continuar sus estudios, iniciar una profesión o simplemente luchar por aquellos sueños que alguna vez parecieron lejanos. Una de esas historias es la del Suboficial de Ejército Ariel Raquil Raquil, orgulloso hijo de Isla Meulín, comuna de Quinchao, quien ha dedicado 26 años y 8 meses de su vida al servicio del Ejército de Chile, llevando siempre consigo el cariño por su tierra y la identidad chilota que ha marcado su vida.
DE ISLA MEULÍN A INICIAR UNA VIDA MILITAR
Su historia en las filas del Ejército comenzó el año 2000, cuando debió dejar atrás su querida Isla Meulín para cumplir con su Servicio Militar en el Regimiento N.° 26 “Bulnes”, en Chaitén. Aquel viaje significó mucho más que trasladarse desde una isla hacia otro lugar. Representó dejar temporalmente a su familia, sus costumbres y el territorio donde había crecido para comenzar una etapa completamente diferente, llena de nuevos desafíos y responsabilidades. Con esfuerzo, sacrificio, disciplina y perseverancia fue avanzando en este nuevo camino. Su vocación lo llevó posteriormente a postular a la Escuela de Suboficiales del Ejército, dando así un importante paso para construir la carrera militar que continúa desarrollando hasta nuestros días. Han transcurrido más de 26 años desde aquel comienzo, tiempo durante el cual Ariel Raquil Raquil ha mantenido presente el recuerdo de su isla y el orgullo de sus raíces.
LA MÚSICA COMO PARTE DE SU SERVICIO
Dentro de su trayectoria, la música ha ocupado un lugar muy especial. Como integrante de la Banda Instrumental de la Escuela Militar y de la Banda de Conciertos del Ejército, ha tenido la oportunidad de representar al Ejército de Chile a través de la música, formando parte de importantes ceremonias y actividades institucionales. Entre ellas destaca especialmente su participación en la tradicional Parada Militar, ceremonia en la que ha estado presente en 25 oportunidades, convirtiéndose cada una de ellas en un momento especial dentro de su extensa trayectoria. Detrás del uniforme y de cada presentación también está presente el recuerdo de aquella pequeña isla chilota desde donde comenzó todo. Porque cada vez que Ariel participa en una ceremonia nacional, también lleva consigo simbólicamente el nombre de Meulín, de la comuna de Quinchao y de Chiloé.
UNA HISTORIA QUE PUEDE INSPIRAR A LAS NUEVAS GENERACIONES
La trayectoria del Suboficial Ariel Raquil Raquil también refleja la realidad de muchos jóvenes provenientes de las islas del Archipiélago de Chiloé. Jóvenes que muchas veces deben abandonar tempranamente sus comunidades para continuar estudiando, encontrar oportunidades laborales o desarrollar una profesión. Son decisiones que significan dejar atrás a la familia y recorrer grandes distancias, enfrentándose a realidades completamente diferentes. Por ello, su historia puede convertirse en un mensaje especialmente significativo para las nuevas generaciones que hoy crecen en Meulín y en las diferentes islas de nuestra comuna de Quinchao. Nacer o crecer en un territorio insular y apartado de los grandes centros urbanos no significa renunciar a los sueños. Con perseverancia, preparación, sacrificio y disciplina es posible abrir caminos y alcanzar importantes metas, conservando siempre el cariño y respeto por el lugar de origen. Hoy, desde las filas del Ejército de Chile, Ariel Raquil Raquil continúa escribiendo su propia historia y llevando con orgullo sus raíces chilotas. Son 26 años y 8 meses de servicio, una extensa trayectoria y 25 participaciones en la Parada Militar, pero detrás de esas cifras permanece aquel joven que un día salió desde Isla Meulín decidido a construir su futuro. Una historia que demuestra que se puede llegar lejos sin olvidar jamás de dónde venimos. Desde Meulín para Chile.
Orgulloso de ser chilote, orgulloso de servir a la Patria.
“Mérito, Virtud y Patriotismo”








